CÓMO USARLA

Pon tu MantaZen sobre la cama, el suelo o sobre una superficie lisa. Usa una almohada o una toalla enrollada debajo de la cabeza para estar en una posición más cómoda.

Como nuevo usuario es posible que prefieras empezar utilizándola en cortos periodos de tiempo, cercanos a los 10 minutos, hasta que tu cuerpo y tu piel se vayan acostumbrando a la acupresión.

Túmbate como prefieras durante al menos 10-15 minutos diarios.

"Utiliza tu MantaZen siempre que te apetezca, preferiblemente después de una dura jornada de trabajo"
No te preocupes si al principio sientes una ligera sensación punzante, es así como funciona y te irás acostumbrando gradualmente. Para ello, junto a tu manta enviamos una detallada guía de uso para que vayas mejorando poco a poco la experiencia de uso y consigas aprovechar todo el potencial de la MantaZen. Es completamente inofensivo estar tumbado en la estera durante un periodo largo de tiempo o incluso quedarse dormido por un rato.

DÍAS 1-3
Durante estos 3 primeros recomendamos usar tu MantaZen durante 10 minutos sobre la espalda, ya sea tumbado o sobre el respaldo de una silla. A medida que te vayas acostumbrando irá aumentando el grado de relajación que consigas. Es muy probable que la sensación de relajación y bienestar conseguida te haga querer continuar con el uso, así que ten en cuenta que no pasa nada si excedes los 10 minutos, o incluso si te quedas dormido sobre la manta.

DÍAS 4-12
A estas alturas ya habrás probado las distintas posiciones de uso. En este periodo puedes combinar ambas y alargar las sesiones a 20 minutos.

Empezarás a sentir una mayor sensación de placer y una mayor relajación. Puedes combinar varias posturas o quedarte con tu preferida. Utiliza la manta por la mañana o después de un largo día de trabajo cuando llegues a casa.

Después de 12 DÍAS
Pasado este tiempo usando la MantaZen ya deberías conocerla a la perfección. Los efectos serán más visibles y deberías empezar a sentirte con más energía y más relajado a lo largo de todo el día.

Puedes pasar de esos 20 minutos a 40 minutos o al tiempo que tú quieras. Te recomendamos practicar las distintas posturas y ejercicios que te proponemos y usar la MantaZen diariamente o cuando te apetezca relajarte y desconectar. Con un uso regular rebajarás tensiones, eliminarás el estrés y experimentarás una sensación permanente de plena energía y tranquilidad.

Posiciones básicas El uso de la MantaZen es sencillo, tumbarse encima de ella, cerrar los ojos y dejar que una cálida sensación de relajación te vaya invadiendo poco a poco hasta alcanzar un estado Zen. Junto a ella incluímos una pequeña guía de uso en la que explicamos estos sencillos ejercicios y la forma más adecuada de usar la manta para potenciar al máximo sus efectos relajantes. Espalda Acuéstese sobre su espalda con las piernas extendidas y relajadas o con las piernas dobladas, es recomendable que ponga una almohada bajo su cabeza.

Estimula los puntos de acupresión a lo largo de la columna vertebral y aliviará tensiones musculares. Es la mejor posición para combatir el estrés y conseguir un estado físico y mental completamente relajados.
Sentado Puede colocar la manta sobre una silla o utilizarla directamente debajo de los glúteos en el suelo. Esta postura es altamente recomendable para gente que pasa gran parte de su tiempo sentada y que necesita relajar la musculatura de los glúteos y del área lumbar. Abdomen Túmbese sobre el abdomen con los brazos a lo largo del cuerpo o flexionados con las palmas de las manos hacia abajo. Las mujeres pueden colocar una toalla en la zona más sensible del pecho si lo consideran necesario.

El objetivo de este ejercicio es relajar la profunda tensión del diafragma y de los demás músculos del sistema respiratorio.
Pómulos Coloque la cara de perfil y con cuidado sobre la MantaZen, si le resulta molesto puede poner una fina tela (una toalla sería demasiado grueso para sentir los efectos del ejercicio) que reduzca la presión de los puntos de acupresión hasta que se acostumbre.
Este ejercicio va destinado a aliviar la tensión de la cara, el cuello y la mandíbula y a favorecer la circulación sanguínea en la piel.
Pies Colocando, de pie o sentado, las plantas de los pies sobre la manta estimularás una gran cantidad de puntos de acupresión y reflexología.